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Fray Juan de Abreu Galindo

Historia de la conquista de las siete islas de Canaria (variante en los manuscritos: “…de las siete islas de Gran Canaria”)

Atribución: Fray Juan de Abreu Galindo (atribución tradicional; ver “sesgos” — autoría discutida).

Fecha: Composición c. 1590–1602 (siglo XVI tardío). Los manuscritos conservados datan/copian “Año de 1632”; la crítica considera esa fecha error de copista, pues el texto ignora el ataque holandés de 1599 a Las Palmas. 1.ª edición impresa: Santa Cruz de Tenerife, Imprenta, Litografía y Librería Isleña, 1848. Traducción inglesa de George Glas: 1764 (reed. 1767). Edición crítica de referencia: Alejandro Cioranescu (Goya, S/C de Tenerife, 1977).

Tipo: Crónica historiográfica post-conquista (relato de la conquista castellana de las islas + descripción etnográfica de los aborígenes). Religioso (autor franciscano). Fuente secundaria que recopila y refunde fuentes anteriores; capital para la etnohistoria canaria.

Fiabilidad: Media-alta como compilación etnohistórica, con cautelas fuertes. A favor: cobertura multiinsular, abundancia de toponimia y onomástica aborigen, detalle ritual que no aparece en otras crónicas, cercanía relativa a informantes de tradición indígena. En contra: NO es testigo ocular ni recoge directamente la voz aborigen; es obra de gabinete que refunde fuentes previas perdidas o secundarias (se le atribuye uso de un texto franciscano anterior y de noticias de Gomes Eanes de Zurara / “Le Canarien” para el poblamiento). Autoría dudosa (la crítica ha propuesto que “Abreu Galindo” sea seudónimo o atribución, barajándose a Gonzalo Argote de Molina, Alonso Fiesco o Juan de San Francisco). Distancia temporal de casi un siglo respecto a la conquista efectiva de cada isla. Toda cita debe contrastarse con la edición crítica de Cioranescu (1977) frente a las ediciones decimonónicas (1848) y la traducción de Glas (1764), que presentan variantes ortográficas en los nombres aborígenes.

Confianza general: alta


ATESTIGUADO. Es una de las fuentes capitales sobre la religión aborigen porque cubre VARIAS islas (no solo Tenerife o Gran Canaria), aportando los datos más detallados conservados sobre algunos cultos ctónicos/insulares. Núcleos relevantes para la reconstrucción de la religión ctónica: (1) EL HIERRO — culto a dos ídolos sexuados, Eraoranzan (varón, devoción de los hombres) y Moneiba (hembra, devoción de las mujeres), sin imágenes, invocados en sequía sobre dos grandes rocas llamadas Bentaica/Ventayca, con ayuno-procesión de tres días y el demonio mediador Aranfaybo en forma de cerdo (mediación ctónico-animal). (2) LA PALMA — culto al Roque Idafe, espíritu asentado en un monolito al que se ofrecían las entrañas (vísceras) del ganado sacrificado para que no cayese y “destruyera el mundo”: culto lítico-ctónico de fertilidad/sostén cósmico con cantilena ritual atestiguada. (3) GRAN CANARIA — dios supremo celeste Acorán/Alcorac (“lo que gobierna las cosde la tierra”), templos/santuarios llamados almogarén regados con leche, sacerdote-juez faycán, y las “santas” reclusas harimaguadas (maguadas) en recintos “tamogante en Acorán” (casa o templo de Dios). (4) LANZAROTE/FUERTEVENTURA — culto a un solo dios, ofrendas de leche y manteca en montañas, manos alzadas al cielo; profetisas Tibiabin y Tamonante. La nomenclatura aborigen recogida (Eraoranzan, Moneiba, Aranfaybo, Idafe, Acorán, almogarén, faycán, harimaguadas) es base léxica de primer orden para el sustrato amazigh. NOTA INFERIDO (no en Abreu como dato): la dimensión “ctónica” sistemática (volcán Echeyde como prisión de Guayota en Tenerife) procede sobre todo de OTRAS fuentes (Espinosa, Torriani); en Abreu el material ctónico más nítido es el lítico-rupestre (Idafe, Bentaica) y el animal-subterráneo (Aranfaybo).

CONTAMINACIÓN HISPANO-CRISTIANA / COLONIAL marcada: (1) Cronista religioso franciscano post-conquista que filtra el dato aborigen por la rejilla cristiana: emplea sistemáticamente “demonio” para los seres mediadores indígenas (Aranfaybo “amigo del demonio”; las profetisas Tibiabin y Tamonante “hablaban con el demonio”), diabolizando funciones rituales que probablemente eran de adivinación/mediación. (2) Imposición del molde monoteísta: traduce Acorán directamente como “Dios” y describe almogarén como “templo de Dios”, y subraya el “adoraban un solo dios” de Lanzarote/Fuerteventura, proyectando el “dios único” sobre cultos cuya estructura real (pares sexuados Eraoranzan/Moneiba, espíritus líticos, animales mediadores) es politeísta/animista. (3) Distancia temporal: redacta c. 1590–1602, casi un siglo después de las conquistas, sin acceso directo a practicantes. (4) Obra de compilación: NO es testigo ocular; bebe de fuentes previas perdidas (texto franciscano anterior, posibles materiales de Zurara y de la tradición de ‘Le Canarien’ para el poblamiento), lo que añade capas de transmisión y posible normalización cristiana acumulada. (5) Autoría incierta: la atribución a “Abreu Galindo” está cuestionada, lo que obliga a tratar la voz del cronista con cautela. PRECAUCIÓN PARA ALMOGÁRÉN: separar el dato amazigh (onomástica, ritos líticos y de leche, pares de divinidades) de la glosa cristianizante (demonio, dios único, adoración) que es contaminación interpretativa del cronista, no creencia aborigen.

  • «Adoraban los naturales de esta isla [El Hierro] dos ídolos, que los fingían varón y hembra; á aquel llamaban Eraoranhan y á la hembra Moneiba. Los hombres eran devotos del varón, y las mugeres de la hembra.» — Libro I, cap. VIII (El Hierro), ‘costumbres’. Texto español citado por Funjdiaz (a partir de la ed. 1848); concuerda con Glas 1764/1767 (‘Eraoranzan’/‘Moneyba’). [confianza: alta]
  • «[En El Hierro, en tiempo de sequía] un hombre tenido en gran reputación invocaba [a los dioses] en una cueva llamada Asteheyta, en el lugar Tacuytunta, y salía un animal en figura de puerco llamado Aranfaybo, que quiere decir ‘mediador’, amigo de Eraoranzan.» — Libro I, cap. VIII (El Hierro). Paráfrasis cercana al texto; el término Aranfaybo=‘mediador’ y la forma de cerdo están atestiguados en Abreu (1848) y en Glas 1767 (‘Aranjaibo’, resembling a pig, divine mediator). Nota: ‘amigo del demonio’ es glosa del cronista (contaminación). [confianza: alta]
  • «[Sobre el Roque Idafe, La Palma] iban en procesión cantando, y decían: ‘Y iguida y iguan Idafe’ (‘dicen que ha de caer Idafe’); y otro respondía: ‘Que guerte yguan taro’ (‘dale lo que traes y no caerá’); y arrojaban al suelo las entrañas [del ganado] y se volvían.» — Libro III (La Palma), cap. de ritos y costumbres. Cantilena ritual atestiguada en Abreu Galindo (citada por la bibliografía especializada a partir de la ed. española). Es el testimonio más detallado del culto lítico-ctónico de Idafe. [confianza: alta]
  • «Decían que en lo alto había quien gobernaba las cosas de la tierra, al cual llamaban Acorán, que es Dios. [En] los lugares llamados almogarén… invocaban y sacrificaban regándolo con leche cada día.» — Libro II (Gran Canaria), caps. de gobierno/manera de orar (II–III). Acorán/Alcorac como divinidad celeste suprema y los almogarén regados con leche; ‘que es Dios’ es la equivalencia cristianizante del cronista (contaminación). [confianza: media]
  • «[Gran Canaria] tenían casas a modo de conventos donde vivían las harimaguadas (maguadas), doncellas dedicadas, llamadas ‘tamogante en Acorán’ (casa o templo de Dios), de donde no salían sino llamadas para las ceremonias; los ritos los dirigía el faycán.» — Libro II (Gran Canaria), ritos y costumbres. Harimaguadas/maguadas como reclusas rituales y el faycán como sacerdote-juez. Síntesis de los pasajes; contrastar literalidad con Cioranescu 1977. [confianza: media]
  • «[Lanzarote y Fuerteventura] adoraban un solo [dios]… ofrecían leche y manteca en los montes, alzando las manos al cielo. Había en esta isla [Fuerteventura] dos mugeres que hablaban con el demonio: la una se decía Tibiabin y la otra Tamonante.» — Libro I, caps. II y siguientes (Lanzarote/Fuerteventura). Glas 1764/1767, Libro I cap. II (‘worshipped only one’; ‘Tibiatin and Tamonante’). ‘Hablaban con el demonio’ = diabolización de las profetisas-adivinas (contaminación). [confianza: alta]